sexta-feira, 14 de maio de 2010

Prefecto del Culto Divino: El Motu Proprio Summorum Pontificum no debe entenderse como algo aislado o anecdótico, destinado al interés de unos pocos y



Con ocasión del recientemente “I Congreso de Liturgia Summorum Pontificum”, celebrado en Madrid en Abr-24-2010 organizado por el Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, el Prefecto de la Sagrada Congregación Para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, Card. Antonio Cañizares, envió a este Intituto una carta en donde entre otras dice que El Motu Proprio Summorum Pontificum no debe entenderse como algo aislado o anecdótico, destinado al interés de unos pocos y en lugares con problemas específicos, y que el favorecer el acceso a la liturgia previa a la reforma litúrgica no es una concesión a la nostalgia o al integrismo. Seguidamente reproducimos la carta aludida (Click sobre cada imágen para ampliar. Copia en PDF aquí).



Fonte: Secretum Meum Mihi

¿Fátima reloaded? Aun prensa secular nota que el Papa reivindica a “los fatimistas”.

Lo que un amplio espectro de las lumbreras que tenemos en la Iglesia no nota (incluidos los comentadores de la visita papal a Fátima de EWTN en español), lo nota la prensa secular. En efecto, seguidamente unos ejemplitos de cómo la prensa secular da cuenta de que el Papa reivindica a “los fatimistas”.


Website de SKY.it, May-13-2010: “Benedicto XVI: el secreto de Fátima no ha concluido” (Benedetto XVI: il segreto di Fatima non s'è ancora concluso).




Website de Libero News.it, May-13-2010: “Papa: La profecia de la Virgen no se ha cumplido todavía” (Papa: “La profezia della Vergine non se è ancora compiuta”).




Website de SDP Noticias, May-13-2010, el cual reproduce un despacho de agencia Notimex: Reabre Papa debate sobre “cuarto secreto” de Fatima. Este despacho lo reproducimos en su totalidad.



Reabre Papa debate sobre “cuarto secreto” de Fatima

Ciudad del Vaticano, 13 May (Notimex).

- El Papa Benedicto XVI defendio hoy la validez actual de las profecias confiadas por la virgen de Fatima a los pastorcillos-videntes en 1917 y aseguro que ``se enganan'' quienes piensan que esos mensajes se han terminado.

El pontifice hablo del tema esta manana durante la homilia de una misa que presidio ante unas 500 mil personas en la explanada central del santuario de Fatima, al centro de Portugal, donde cumple un viaje apostolico que se extendera hasta el viernes.

``Se enganaria quien pensase que la mision profetica de Fatima se ha terminado.

El hombre ha podido desencadenar un ciclo de muerte y terror, pero no logra interrumpirlo'', sostuvo.

Con estas palabras, el Papa parecio contradecir la version oficial del Vaticano con respecto al llamado ``tercer secreto'' de Fatima, segun la cual las visiones mostradas por la virgen a los pastores se cumplieron plenamente en el atentado de 1981 contra Juan Pablo II.

La tercera parte del mensaje de Fatima fue publicado en el ano 2000, durante la beatificacion de los videntes Francisco y Jacinta Marto, luego de permanecer mas de 50 anos en el hermetismo.

En esa ocasion estuvo presente la tercera vidente, sor Lucia dos Santos.

Los tres ninos, a los cuales se les aparecio la virgen en ocho ocasiones de mayo a octubre de 1917, tuvieron tres visiones: las primeras dos, el infierno y la conversion de Rusia, fueron difundidas en 1941 y discutidas ampliamente por teologos.

La tercera vision corresponde a un ``obispo vestido de blanco'' que surca ciudades en ruinas y cadaveres acompanado por sacerdotes, obispos y laicos.

Al llegar a una cima, junto a una cruz de madera rustica, todos sucumben bajo las flechas y las balas de un ejercito.

Esta parte del mensaje, redactado por Lucia en 1944 y cuyo contenido permanecio secreto por decision de diversos papas, fue interpretado como la lucha del comunismo ateo contra la Iglesia en el siglo XX y el atentado sufrido por Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro.

Aunque la version oficial establecio que el cumplimiento de las profecias concluyo con esos episodios, el martes Benedicto XVI abrio un nuevo capitulo en torno a las revelaciones misticas al afirmar que el ``tercer secreto'' anticipaba otros y nuevos sufrimientos para la Iglesia.

En su viaje de Roma a Lisboa, el pontifice preciso que en el mensaje de Fatima ``ademas de la gran vision del sufrimiento del Papa, que en primera instancia podemos referir a Juan Pablo II, se indican realidades del futuro de la Iglesia que poco a poco se van mostrando''.

Estas palabras despertaron a los defensores de la tesis del llamado ``cuarto secreto'' de Fatima, que corresponderia a una parte del ``tercer secreto'' jamas divulgada por El Vaticano y el que anticiparia diversas crisis en la Iglesia debido a problemas surgidos en sus seno.

En Italia uno de los principales defensores de esta idea es el periodista Antonio Socci, autor del libro ``El cuarto secreto de Fatima'', quien afirmo en su blog que el Papa esta empenado en hacer una gran ``operacion verdad'', a costo de desmentir la version oficial.

Aunque Benedicto XVI hasta ahora no ha hecho referencia alguna a la supuesta parte del ``tercer secreto'' deliberadamente ocultada, si dijo claramente que el actual escandalo por los sacerdotes pederastas forma parte de las predicciones marianas.

``En cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no solo vienen del exterior, sino que los sufrimientos de la Iglesia proceden de dentro, del pecado que existe en la Iglesia'', indico.

``Esto se ha sabido siempre -agrego al hablar ante periodistas a bordo del avion papal-, pero hoy lo vemos de una forma aterradora: que la persecucion mas grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia''.

Fonte: Secretum Meum Mihi

¿La mariología de Benedicto XVI en su peregrinación a Fátima se aparta de la línea trazada por el Concilio Vaticano II? ¿Un pequeño campanazo de alert

De la recientemente concluida peregrinación de Benedicto XVI al santuario mariano de Fátima, podemos destacar algunas expresiones (títulos) con los que Él se dirigió a la Santísima Virgen, mismos que algunas de las lumbreras mariológicas (que pululan en los tiempos recientes y actuales) de nuestra Iglesia, rechazan o por lo menos, aceptan de manera reservada.

María, “Esposa del Espíritu Santo”

Con el título de “Esposa del Espíritu Santo” se dirigió el sumo Pontífice a la Santísima Virgen durante el Acto de Consagración de los Sacerdotes al Inmaculado Corazón de María, en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima en May-12-2010. Es bien llamativo que Benedicto XVI, quien en la época del Concilio Vaticano II, participó del mismo como “perito” conciliar, hubiera utilizado ésta concreta expresión de “Esposa del Espíritu Santo”, ya que según se nos ha explicado (desde la época del Concilio y hasta la presente), el Concilio Vaticano II prefirió llamar a la Santísima Virgen “Sagrario del Espíritu Santo” (cf. Lumen Gentium, 53. En algunas traducciones aparece también el término “templo” en lugar de “sagrario”) en vez de “Esposa del Espíritu Santo”, para evitar el equívoco de considerar al Espíritu Santo como Padre de Jesús, y a María como su complemento.

María, “Mediadora” y “Abogada”

En la misma ocasión de la Acto de Consagración de los Sacerdotes al Inmaculado Corazón de María, en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima en May-12-2010, Benedicto XVI llamó a la Santísima Virgen “Abogada y Mediadora de la gracia”. Estos dos títulos en la actualidad son objeto de numerosas discusiones en vista de la posibilidad y oportunidad de ser definidos dogmáticamente. La más notoria de esas discusiones ocurrió en 1997 cuando con ocasión del XII Congreso Mariológico de Częstochowa, celebrado de Agosto 18 al 24 de ese año, la Santa Sede pidió a ese congreso emitiera un parecer sobre la posibilidad y oportunidad de la definición de los títulos marianos de “Mediadora”, “Corredentora” y “Abogada”, para lo cual se constituyó una comisión de 11 teólogos Católicos, 3 Ortodoxos y 1 Luterano; que emitió una declaración en ago-24-1997, en la que se lee entre otras:

«Los títulos, tal como son propuestos, resultan ambiguos ya que pueden entenderse de maneras muy distintas. Por otra parte, pareció que no debía abandonarse la línea teológica seguida por el Concilio Vaticano II, el cual no quiso definir ninguno de ellos, ni utilizó en su magisterio el título de “Corredentora”; y de los títulos de “Mediadora” y “Abogada” hizo uso muy sobrio (cf. Lumen Gentium, 62).»

L’Osservatore Romano publicó la aludida “Declaración de la Comisión Teológica del Congreso Mariólogico de Częstochowa” en su edición semanal en lengua española de Jun-13-1997 Pág. 12, a la par que publicó un comentario anónimo de una página titulado “Respuesta a la solicitud de una definición de los títulos de María: Mediadora, Corredentora y Abogada”, el cual contenía tendenciosas afirmaciones respecto del uso dado en tiempos recientes de los títulos “Mediadora”, “Corredentora” y “Abogada”.

Vamos a concluir esta entrada en este punto, ya que sabemos que las primeras reacciones de los modernos sabihondos será la de que esos títulos dados por Benedicto XVI a la Santísima Virgen, no gozan de un peso doctrinal específico, ya que no los utilizó en una encíclica o en una exhortación apostólica, sino en el simple y casi despreciable contexto de una insignificante peregrinación a un santuario mariano; ó que esos títulos en boca del Papa son una vacía concesión a los sectores mas conservadores de la Iglesia, pero que lo que importa es lo que dice el Concilio, que el Concilio esto, que el Concilio aquello, el Concilio, el Concilio, el Concilio…

Fonte: Secretum Meum Mihi

Mons. Nicola Bux: “La Misa hacia el pueblo se ha creado en el siglo XX, por un movimiento de opinión que pensaba darle la vuelta a las cosas. Por desg

Entrevista a Mons. Nicola Bux de Alba Digital, May-12-2010.

Entrevista al autor de "La reforma de Benedicto XVI"
“Hemos puesto al hombre en el centro, en vez de al Señor”

Gran experto en liturgia, Monseñor Bux habla sobre el Motu Proprio

12/05/2010 José R. Barros


- ¿Podría explicar en qué consiste la participación actuosa de mente y de corazón?

Dice San Pablo en su Carta a los Romanos, en el capítulo 12, que debemos ofrecer nuestros cuerpos como sacrificio razonable, agradable a Dios. Esa es una participación “activa”, es decir; de acto, de acción. Nuestra acción máxima es la de unir nuestra vida a Cristo y, sobre todo, ofrecer nuestra vida a la oferta de Cristo en el sacrificio de la Cruz. Esta es la Misa.

Esta es la participación, la parte que falta cuando San Pablo, en la carta a los colosenses, dice “cumplo lo que falta al sufrimiento de Cristo en mi carne, a favor de su cuerpo, que es la Iglesia”. Él quiere decir que esa actividad, esa acción en la liturgia es unir nuestra vida a la de Cristo. Esa es la participación que la constitución litúrgica del concilio habla y remite: promover, pedir. Por tanto, que los fieles en la liturgia sean conscientes de que cumplen esa parte, que falta -en cierto sentido- a Cristo. Uno puede decir “¿Cómo puede ser? ¿A la Redención de Cristo le falta algo?” No, es completa, “todo está cumplido”. Es nuestra parte la que falta, tenemos que poner de nuestra parte. Esto requiere que miremos a Cristo, que le contemplemos.

- Frente a la participación actuosa, ¿cuales son las características de la mala participación?

Se caracteriza en que, en vez de partir de Cristo, partimos de nosotros mismos, de nuestras ideas, de nuestros proyectos, del deseo de éxito, de organizar la liturgia, de crearla, de cambiarla según los gustos subjetivos y, en suma, poniendo en el centro de la liturgia no al Señor, sino a nosotros mismos. Creo que hoy un síntoma de este centralismo humano, antropologíco, es la sede del celebrante en el centro de la Iglesia. Nunca en la historia se dio así. Incluso el obispo antiguamente no se sentaba nunca en el centro, sino que encabezaba la asamblea, mientras era el altar lo que estaba en el centro.

- Pero hoy la sede está en el centro…

Hemos puesto al hombre en el centro, en vez de al Señor. Alguno puede objetar que el sacerdote representa a Cristo. Sin duda esto es cierto, aunque en una medida muy reducida. Antes Cristo era representado por la centralidad del santuario, del altar. El sacerdote es un ministro de Cristo, por tanto, importante, pero no puede estar siempre en el centro, cuando ofrece la oración de gracias, la eucaristía.

- ¿Por qué la entrada del novus ordo se produjo de una manera tan súbita y, para algunos, tan traumática?

La reforma litúrgica fue impuesta por expertos estudiosos que después se sirvieron de un decreto papal para poder dar fuerza a esa reforma. Es una reforma que no respeta el desarrollo que se había dado antes (1950, 1960) en continuidad, sino que es una reforma que ha creado un trauma. Todos recordamos cuando fue promulgado el calendario de los santos, en 1970; hubo muchas reacciones polémicas; así también cuando fue promulgado el ‘Ordo Missae’, porque se divisaba que venía obligada una forma de celebrar que no estaba en relación con las formas precedentes.

- ¿Esto quiere decir que la reforma de Pablo VI no fue buena?

Era buena, estaba bienintencionada, pero quizás el mismo Pablo VI, como algunos estudiosos han profundizado, no pensaba que se hubiesen traspasado las fronteras que la constitución litúrgica había establecido, sobre todo en el artículo 23, por ejemplo: “que las nuevas formas deben desarrollarse orgánicamente de las ya existentes”. El rito de Pablo VI puede ser celebrado digna y correctamente si se recupera el sentido de la liturgia que tiene el rito tradicional.

- ¿Cual es el objetivo de las reformas litúrgicas de Santo Padre?

Seguir al Papa significa volver a dar centralidad a Cristo en la liturgia, que es el lugar de la presencia de Dios, donde el hombre lo puede encontrar. El hombre de hoy busca a Dios. “En el mundo hay muchos lugares donde la fe corre el riesgo de apagarse”, dice Benedicto XVI a los obispos después de revocar las excomuniones a los cuatro obispos ordenados por Monseñor Lefebvre. En el mundo la fe corre el riesgo de apagarse, hay una necesidad por hacer a Cristo presente en el mundo. Y no hay mejor modo de hacerlo que celebrar la Liturgia en modo ‘mistérico’, digno, profundo. Así que debemos seguir al Papa que conoce bien la liturgia desde el punto de vista histórico, moral, jurídico, pastoral.

- Desde luego, Benedicto XVI aboga por ahondar en el estudio de la liturgia.

Todos -tanto amantes de la tradición como los que aman la innovación- hemos de estudiar más las fuentes litúrgicas, la patrística, las Sagradas Escrituras, la teología medieval y moderna, para descubrir todo lo que se ha desarrollado en 2000 años de historia de la Iglesia. Siempre ha habido reformas litúrgicas, pero no de manera traumática, sino con un desarrollo orgánico. La liturgia se debe desarrollar como se desarrolla un paisaje; no con terremotos, sino con una modificación sin traumas, casi sin darse cuenta. Hoy somos muy sensibles al medio ambiente. No queremos que el paisaje se desgaste, queremos que su desarrollo sea respetado. Así también debe ser para la liturgia.

- Que se celebre la Misa con dignidad tambien parece ser uno de los objetivos de este pontificado.

Dice el Santo Padre que deben haber cada vez más comunidades y lugares ejemplares, que celebren la liturgia con buen ejemplo, con la adoración de Dios. “Participar” quiere decir adorar a Dios, conocer que está presente. Saber que nosotros servimos a Dios, que le damos gloria. Esto es lo que hoy es necesario, porque los jóvenes que buscan climas y ambientes ‘excitantes’ entren en estos ambientes, que no son iguales a los del mundo. Son distintos porque es el lugar del Cielo en la Tierra, el lugar del encuentro del hombre con Dios. Los jóvenes pueden asombrarse de la belleza de las Iglesias.

- La tradición artística de la Iglesia podría ser de gran ayuda para propiciar este encuentro…

Aquí, en España, tenéis unos retablos muy bellos que son un símil de las iconostasis orientales. Cuando uno entra y ve estos retablos extraordinarios, ojos y corazón van a lo alto: el color, el esplendor, la gloria dada a lo divino. También el oído, que escucha la música gregoriana y polifónica. Son cosas que buscan las generaciones jóvenes. Por no hablar de la lengua sagrada, del latín. Hoy los jóvenes viven en una sociedad multicultural. No tienen el problema de decir “no entiendo la lengua”, como las generaciones pasadas. Debemos recrear este clima de la liturgia, que ayuda a la generación de hoy a no buscar en sitios erróneos, sino a buscar a Dios, a buscarse a sí mismos encontrando a Dios.

- ¿El sacerdote mirando a la Cruz en vez de a los fieles cumple una función escatológica?

He dicho antes que la liturgia es la mirada hacia el Señor. De todos, porque la liturgia está enteramente orientada al Señor, es adoración y contemplación del Señor. La posición del sacerdote es vuelto a oriente, es decir, a donde sale el sol, es decir, a Cristo; sol de la justicia, el “sol que surge de lo alto”, como dice San Lucas y en el cántico de Zacarías “el Señor que viene y que vendrá”. Esta mirada, físicamente, está significada por el hecho que también el sacerdote mira a oriente, y todos los fieles, si ven que el sacerdote hace eso, mirarán a oriente también. Como dice el Santo Padre en sus escritos de teólogo, “la Misa no es una especie de círculo cerrado”, donde lo que hacemos es, justamente, un círculo, nos miramos entre nosotros, sino que está abierta al futuro, que viene, que irrumpe.

- ¿La Misa ad orientem ayuda a los fieles a penetrar en el misterio eucarístico?

La palabra “escatología” quiere decir “las últimas cosas que entran en el tiempo”, del griego “escatá”. Es el Señor quien hace las últimas cosas, las cosas siempre nuevas, el Señor que viene a renovar la tierra. La orientación del sacerdote hacia el ábside, hacia la Cruz, es un hecho muy importante. Ahora el Santo Padre pone la Cruz sobre el altar para que, incluso si no se puede celebrar vuelto al Oriente, la Cruz sea el punto de orientación; para que los fieles no miren al sacerdote, sino a Cristo, a la Cruz. Eso es muy importante como modo de continuar la reforma litúrgica, que no se acaba, que continúa siempre, en cada generación. Por tanto, esto de la orientación hacia el Señor, también física, psicológicamente, ayuda a los fieles a entender que la liturgia está orientada al Señor.

- ¿Se puede decir entonces que la Misa Gregoriana se celebra “de espaldas al pueblo”?

Es una frase artificiosa, porque no es verdad. La Misa hacia el pueblo se ha creado en el siglo XX, por un movimiento de opinión que pensaba darle la vuelta a las cosas. Por desgracia, lo han logrado. La Misa no es “de espaldas al pueblo”. Basta asistir a las liturgias orientales, que se celebran todas vueltas hacia el santuario. Hay una parte que sí está vuelta a la asamblea, la liturgia de la palabra, pero la de la anáfora, de la eucaristía, es hacia el Señor. En la liturgia de la palabra, Dios nos habla. En la Eucaristía, nosotros oramos al Señor, le respondemos. Esto es un punto muy importante, desde el punto de vista teológico, psicológico y misionero.

- Frente a los que acusan a la Misa Gregoriana de ‘estecista’, ¿qué cabría responderles?

Yo conozco muchos partidarios de la Misa nueva que tienen un gusto “esteticista”. Es la tentación de todos, la tentación de la forma. No es una condena, porque el hombre tiene ojos y necesita de la forma. No me puede llegar ningún contenido sin ella. Si veo un dulce, una tarta, que estuviese deformada, no me la como. Si en vez de eso, es bonita, está confeccionada, etc., me atrae.

La liturgia es una forma (en griego ‘éstesi’ y ‘forma’ son lo mismo), que debe atraer. No es errado que haya estética. Hasta la teología, dice Hans Urs von Balthasar, es una estética, es una belleza que atrae, pero debe atraer al contenido. Por tanto, la estética no es algo exclusivo de los partidarios de la Misa Gregoriana. Está también en los de la liturgia nueva. La estética es la forma a través de la cual llegamos al contenido principal de la liturgia que es “aquél que es la belleza”, por definición “el más bello de los hijos de los hombres”. Somos atraídos por Él.

Quería concluir invitando a sacerdotes, obispos, y también al Arzobispo de Madrid, a quien he tenido el honor de conocer en el Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía, que sé que es una persona con gran clarividencia, comprensiva, que profundiza en las cosas, a promover esta realidad. Realidad de muchos jóvenes, que -se puede ver en Internet- quieren la celebración de la liturgia tradicional. Así que invito a los obispos a no cerrar los ojos ante esa realidad. La realidad viene antes que nuestras ideas y, como padres, han de ejercer la paternidad; alentando, sosteniendo, corrigiendo, ayudando. Porque así nosotros ayudaremos a este trabajo del Santo Padre de traer a Dios al mundo y de ayudar a los hombres a encontrar a Dios.

Fonte: Secretum Meum Mihi

O Papa em Portugal: “Iludir-se-ia quem pensasse que a missão profética de Fátima esteja concluída”.


«A linhagem do povo de Deus será conhecida […] como linhagem que o Senhor abençoou» (Is 61, 9) com uma esperança inabalável e que frutifica num amor que se sacrifica pelos outros, mas não sacrifica os outros; antes – como ouvimos na segunda leitura – «tudo desculpa, tudo acredita, tudo espera, tudo suporta» (1 Cor 13, 7). Exemplo e estímulo são os Pastorinhos, que fizeram da sua vida uma doação a Deus e uma partilha com os outros por amor de Deus. Nossa Senhora ajudou-os a abrir o coração à universalidade do amor. De modo particular, a beata Jacinta mostrava-se incansável na partilha com os pobres e no sacrifício pela conversão dos pecadores. Só com este amor de fraternidade e partilha construiremos a civilização do Amor e da Paz.

Iludir-se-ia quem pensasse que a missão profética de Fátima esteja concluída. Aqui revive aquele desígnio de Deus que interpela a humanidade desde os seus primórdios: «Onde está Abel, teu irmão? […] A voz do sangue do teu irmão clama da terra até Mim» (Gn 4, 9). O homem pôde despoletar um ciclo de morte e terror, mas não consegue interrompê-lo… Na Sagrada Escritura, é frequente aparecer Deus à procura de justos para salvar a cidade humana e o mesmo faz aqui, em Fátima, quando Nossa Senhora pergunta: «Quereis oferecer-vos a Deus para suportar todos os sofrimentos que Ele quiser enviar-vos, em acto de reparação pelos pecados com que Ele mesmo é ofendido e de súplica pela conversão dos pecadores?» (Memórias da Irmã Lúcia, I, 162).

Com a família humana pronta a sacrificar os seus laços mais sagrados no altar de mesquinhos egoísmos de nação, raça, ideologia, grupo, indivíduo, veio do Céu a nossa bendita Mãe oferecendo-Se para transplantar no coração de quantos se Lhe entregam o Amor de Deus que arde no seu. Então eram só três, cujo exemplo de vida irradiou e se multiplicou em grupos sem conta por toda a superfície da terra, nomeadamente à passagem da Virgem Peregrina, que se votaram à causa da solidariedade fraterna. Possam os sete anos que nos separam do centenário das Aparições apressar o anunciado triunfo do Coração Imaculado de Maria para glória da Santíssima Trindade.

Homilia do Papa Bento XVI em Fátima, Portugal – 13 de maio de 2010

Fonte: Fratres in Unum

quinta-feira, 13 de maio de 2010

O Papa em Portugal: o presente, a tradição e o Concílio Vaticano II.

De facto, a cultura reflecte hoje uma «tensão», que por vezes toma formas de «conflito», entre o presente e a tradição. A dinâmica da sociedade absolutiza o presente, isolando-o do património cultural do passado e sem a intenção de delinear um futuro. Mas uma tal valorização do «presente» como fonte inspiradora do sentido da vida, individual e em sociedade, confronta-se com a forte tradição cultural do Povo Português, muito marcada pela milenária influência do cristianismo, com um sentido de responsabilidade global, afirmada na aventura dos Descobrimentos e no entusiasmo missionário, partilhando o dom da fé com outros povos. O ideal cristão da universalidade e da fraternidade inspiravam esta aventura comum, embora a influência do iluminismo e do laicismo se tivesse feito sentir também. A referida tradição originou aquilo a que podemos chamar uma «sabedoria», isto é, um sentido da vida e da história, de que fazia parte um universo ético e um «ideal» a cumprir por Portugal, que sempre procurou relacionar-se com o resto do mundo.

A Igreja aparece como a grande defensora de uma sã e alta tradição, cujo rico contributo coloca ao serviço da sociedade; esta continua a respeitar e a apreciar o seu serviço ao bem comum, mas afasta-se da referida «sabedoria» que faz parte do seu património. Este «conflito» entre a tradição e o presente exprime-se na crise da verdade, pois só esta pode orientar e traçar o rumo de uma existência realizada, como indivíduo e como povo. De facto, um povo, que deixa de saber qual é a sua verdade, fica perdido nos labirintos do tempo e da história, sem valores claramente definidos, sem objectivos grandiosos claramente enunciados. Prezados amigos, há toda uma aprendizagem a fazer quanto à forma de a Igreja estar no mundo, levando a sociedade a perceber que, proclamando a verdade, é um serviço que a Igreja presta à sociedade, abrindo horizontes novos de futuro, de grandeza e dignidade. Com efeito, a Igreja «tem uma missão ao serviço da verdade para cumprir, em todo o tempo e contingência, a favor de uma sociedade à medida do ser humano, da sua dignidade, da sua vocação. […] A fidelidade à pessoa humana exige a fidelidade à verdade, a única que é garantia de liberdade (cf. Jo 8, 32) e da possibilidade dum desenvolvimento humano integral. É por isso que a Igreja a procura, anuncia incansavelmente e reconhece em todo o lado onde a mesma se apresente. Para a Igreja, esta missão ao serviço da verdade é irrenunciável» (Bento XVI, Enc. Caritas in veritate, 9). Para uma sociedade composta na sua maioria por católicos e cuja cultura foi profundamente marcada pelo cristianismo, é dramático tentar encontrar a verdade sem ser em Jesus Cristo. Para nós, cristãos, a Verdade é divina; é o «Logos» eterno, que ganhou expressão humana em Jesus Cristo, que pôde afirmar com objectividade: «Eu sou a verdade» (Jo 14, 6). A convivência da Igreja, na sua adesão firme ao carácter perene da verdade, com o respeito por outras «verdades» ou com a verdade dos outros é uma aprendizagem que a própria Igreja está a fazer. Nesse respeito dialogante, podem abrir-se novas portas para a comunicação da verdade.

[...] «A Igreja – escrevia o Papa Paulo VI – deve entrar em diálogo com o mundo em que vive. A Igreja faz-se palavra, a Igreja torna-se mensagem, a Igreja faz-se diálogo» (Enc. Ecclesiam suam, 67). De facto, o diálogo sem ambiguidades e respeitoso das partes nele envolvidas é hoje uma prioridade no mundo, à qual a Igreja não se subtrai. Disso mesmo dá testemunho a presença da Santa Sé em diversos organismos internacionais, nomeadamente no Centro Norte-Sul do Conselho da Europa instituído há 20 anos aqui em Lisboa, tendo como pedra angular o diálogo intercultural a fim de promover a cooperação entre a Europa, o Sul do Mediterrâneo e a África e construir uma cidadania mundial fundada sobre os direitos humanos e as responsabilidades dos cidadãos, independentemente da própria origem étnica e adesão política, e respeitadora das crenças religiosas. Constatada a diversidade cultural, é preciso fazer com que as pessoas não só aceitem a existência da cultura do outro, mas aspirem também a receber um enriquecimento da mesma e a dar-lhe aquilo que se possui de bem, de verdade e de beleza.

[...] Foi para «pôr o mundo moderno em contacto com as energias vivificadoras e perenes do Evangelho» (João XXIII, Const. ap. Humanae salutis, 3) que se fez o Concílio Vaticano II, no qual a Igreja, a partir de uma renovada consciência da tradição católica, assume e discerne, transfigura e transcende as críticas que estão na base das forças que caracterizaram a modernidade, ou seja, a Reforma e o Iluminismo. Assim a Igreja acolhia e recriava por si mesma, o melhor das instâncias da modernidade, por um lado, superando-as e, por outro, evitando os seus erros e becos sem saída. O evento conciliar colocou as premissas de uma autêntica renovação católica e de uma nova civilização – a «civilização do amor» – como serviço evangélico ao homem e à sociedade.

Caros amigos, a Igreja sente como sua missão prioritária, na cultura actual, manter desperta a busca da verdade e, consequentemente, de Deus; levar as pessoas a olharem para além das coisas penúltimas e porem-se à procura das últimas. Convido-vos a aprofundar o conhecimento de Deus tal como Ele Se revelou em Jesus Cristo para a nossa total realização. Fazei coisas belas, mas sobretudo tornai as vossas vidas lugares de beleza. Interceda por vós Santa Maria de Belém, venerada há séculos pelos navegadores do oceano e hoje pelos navegantes do Bem, da Verdade e da Beleza.

Discurso do Papa Bento XVI no encontro com o mundo da cultura. Lisboa, 12 de maio de 2010

Fonte: Frates in Unum

Prestes a encerrar, Assembléia Geral dos Bispos pega fogo.

José Maria Mayrink – O Estado de São Paulo – A discussão do Programa Nacional de Direitos Humanos foi o tema de maior tensão na 48.ª Assembleia Geral da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB), que se encerra amanhã em Brasília, por causa da oposição de um grupo de participantes.

Dom Aldo Pagotto, arcebispo da Paraíba, no passado teve ligações com a TFP - Tradição Família e Propriedade.

D. Aldo Pagotto, arcebispo da Paraíba, no passado teve ligações com a TFP.

O grupo considera o texto uma “inspiração bolivariana“, com a intenção de cercear a democracia, utilizando para isso a censura à imprensa. “Há uma inspiração inegável nos modelos bolivarianos da Venezuela, Bolívia e Equador, cujos governos pregam a democracia participativa de grupos de pressão, inibem o Legislativo e o Judiciário e negam valores transcendentes”, afirmou o arcebispo da Paraíba, d. Aldo Pagotto, que brigou no plenário da reunião pela aprovação de uma declaração mais dura sobre o programa.

A tendência inicial, pela proposta de alguns bispos, era divulgar uma mensagem mais moderada, restringindo as críticas a alguns pontos condenados pela Igreja, como a defesa do aborto e a união estável de pessoas do mesmo gênero.

Os debates levaram a uma versão aceitável para os dois lados, depois da rejeição de um rascunho de declaração considerado brando pelos mais radicais.

Ambiguidade. “A questão da retirada de símbolos religiosos de locais públicos é periferia, pois na verdade não há lugar no Programa Nacional de Direitos Humanos para valores perenes“, insistiu d. Aldo. “O texto é cheio de proposições ambíguas que misturam direitos humanos com leis feitas por minorias e grupos de pressão, de acordo com uma ética de situação ou das circunstâncias”, acrescentou.

Para d. Aldo, exemplo dessa ambiguidade é a ação dos sem-terra, que passam a ter direitos acima da propriedade, com consequente inibição do Judiciário, “Invade-se a terra e, para reaver o que considera seu, o fazendeiro tem de discutir com os invasores, antes de recorrer à Justiça”, observou.

O arcebispo da Paraíba disse ainda que, ao contrário de alguns bispos que acreditam ser possível um diálogo, porque identificam pontos positivos no programa, ele não vê como se pode dialogar a partir de ambiguidades.

Eu tenho dificuldade de apontar pontos positivos no texto, porque me parece óbvia a intenção de cercear a democracia, que os bolivarianos consideram uma instituição caduca”, insistiu d. Aldo.

Tensão. Falando aos jornalistas como delegados da Assembleia Geral, o bispo de Jales (SP), d. Demétrio Valentini, e o de Balsas (MA), d. Enemésio Lazzaris, também comentaram as discussões provocadas pela terceira edição do Programa Nacional de Direitos Humanos, lançado em dezembro do ano passado pelo presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

“Houve muita tensão, porque alguns bispos quiseram ir além dos pontos condenados, por consenso, pela Igreja (aborto, legalização do lenocínio, união de homossexuais)”, observou d. Demétrio.

Para o bispo, está em jogo uma visão antropológica que “não respeita a ordem natural das coisas e a lei natural”.

Fonte: Fratres in Unum