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sexta-feira, 14 de maio de 2010

¿Fátima reloaded? Aun prensa secular nota que el Papa reivindica a “los fatimistas”.

Lo que un amplio espectro de las lumbreras que tenemos en la Iglesia no nota (incluidos los comentadores de la visita papal a Fátima de EWTN en español), lo nota la prensa secular. En efecto, seguidamente unos ejemplitos de cómo la prensa secular da cuenta de que el Papa reivindica a “los fatimistas”.


Website de SKY.it, May-13-2010: “Benedicto XVI: el secreto de Fátima no ha concluido” (Benedetto XVI: il segreto di Fatima non s'è ancora concluso).




Website de Libero News.it, May-13-2010: “Papa: La profecia de la Virgen no se ha cumplido todavía” (Papa: “La profezia della Vergine non se è ancora compiuta”).




Website de SDP Noticias, May-13-2010, el cual reproduce un despacho de agencia Notimex: Reabre Papa debate sobre “cuarto secreto” de Fatima. Este despacho lo reproducimos en su totalidad.



Reabre Papa debate sobre “cuarto secreto” de Fatima

Ciudad del Vaticano, 13 May (Notimex).

- El Papa Benedicto XVI defendio hoy la validez actual de las profecias confiadas por la virgen de Fatima a los pastorcillos-videntes en 1917 y aseguro que ``se enganan'' quienes piensan que esos mensajes se han terminado.

El pontifice hablo del tema esta manana durante la homilia de una misa que presidio ante unas 500 mil personas en la explanada central del santuario de Fatima, al centro de Portugal, donde cumple un viaje apostolico que se extendera hasta el viernes.

``Se enganaria quien pensase que la mision profetica de Fatima se ha terminado.

El hombre ha podido desencadenar un ciclo de muerte y terror, pero no logra interrumpirlo'', sostuvo.

Con estas palabras, el Papa parecio contradecir la version oficial del Vaticano con respecto al llamado ``tercer secreto'' de Fatima, segun la cual las visiones mostradas por la virgen a los pastores se cumplieron plenamente en el atentado de 1981 contra Juan Pablo II.

La tercera parte del mensaje de Fatima fue publicado en el ano 2000, durante la beatificacion de los videntes Francisco y Jacinta Marto, luego de permanecer mas de 50 anos en el hermetismo.

En esa ocasion estuvo presente la tercera vidente, sor Lucia dos Santos.

Los tres ninos, a los cuales se les aparecio la virgen en ocho ocasiones de mayo a octubre de 1917, tuvieron tres visiones: las primeras dos, el infierno y la conversion de Rusia, fueron difundidas en 1941 y discutidas ampliamente por teologos.

La tercera vision corresponde a un ``obispo vestido de blanco'' que surca ciudades en ruinas y cadaveres acompanado por sacerdotes, obispos y laicos.

Al llegar a una cima, junto a una cruz de madera rustica, todos sucumben bajo las flechas y las balas de un ejercito.

Esta parte del mensaje, redactado por Lucia en 1944 y cuyo contenido permanecio secreto por decision de diversos papas, fue interpretado como la lucha del comunismo ateo contra la Iglesia en el siglo XX y el atentado sufrido por Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro.

Aunque la version oficial establecio que el cumplimiento de las profecias concluyo con esos episodios, el martes Benedicto XVI abrio un nuevo capitulo en torno a las revelaciones misticas al afirmar que el ``tercer secreto'' anticipaba otros y nuevos sufrimientos para la Iglesia.

En su viaje de Roma a Lisboa, el pontifice preciso que en el mensaje de Fatima ``ademas de la gran vision del sufrimiento del Papa, que en primera instancia podemos referir a Juan Pablo II, se indican realidades del futuro de la Iglesia que poco a poco se van mostrando''.

Estas palabras despertaron a los defensores de la tesis del llamado ``cuarto secreto'' de Fatima, que corresponderia a una parte del ``tercer secreto'' jamas divulgada por El Vaticano y el que anticiparia diversas crisis en la Iglesia debido a problemas surgidos en sus seno.

En Italia uno de los principales defensores de esta idea es el periodista Antonio Socci, autor del libro ``El cuarto secreto de Fatima'', quien afirmo en su blog que el Papa esta empenado en hacer una gran ``operacion verdad'', a costo de desmentir la version oficial.

Aunque Benedicto XVI hasta ahora no ha hecho referencia alguna a la supuesta parte del ``tercer secreto'' deliberadamente ocultada, si dijo claramente que el actual escandalo por los sacerdotes pederastas forma parte de las predicciones marianas.

``En cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no solo vienen del exterior, sino que los sufrimientos de la Iglesia proceden de dentro, del pecado que existe en la Iglesia'', indico.

``Esto se ha sabido siempre -agrego al hablar ante periodistas a bordo del avion papal-, pero hoy lo vemos de una forma aterradora: que la persecucion mas grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia''.

Fonte: Secretum Meum Mihi

¿La mariología de Benedicto XVI en su peregrinación a Fátima se aparta de la línea trazada por el Concilio Vaticano II? ¿Un pequeño campanazo de alert

De la recientemente concluida peregrinación de Benedicto XVI al santuario mariano de Fátima, podemos destacar algunas expresiones (títulos) con los que Él se dirigió a la Santísima Virgen, mismos que algunas de las lumbreras mariológicas (que pululan en los tiempos recientes y actuales) de nuestra Iglesia, rechazan o por lo menos, aceptan de manera reservada.

María, “Esposa del Espíritu Santo”

Con el título de “Esposa del Espíritu Santo” se dirigió el sumo Pontífice a la Santísima Virgen durante el Acto de Consagración de los Sacerdotes al Inmaculado Corazón de María, en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima en May-12-2010. Es bien llamativo que Benedicto XVI, quien en la época del Concilio Vaticano II, participó del mismo como “perito” conciliar, hubiera utilizado ésta concreta expresión de “Esposa del Espíritu Santo”, ya que según se nos ha explicado (desde la época del Concilio y hasta la presente), el Concilio Vaticano II prefirió llamar a la Santísima Virgen “Sagrario del Espíritu Santo” (cf. Lumen Gentium, 53. En algunas traducciones aparece también el término “templo” en lugar de “sagrario”) en vez de “Esposa del Espíritu Santo”, para evitar el equívoco de considerar al Espíritu Santo como Padre de Jesús, y a María como su complemento.

María, “Mediadora” y “Abogada”

En la misma ocasión de la Acto de Consagración de los Sacerdotes al Inmaculado Corazón de María, en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima en May-12-2010, Benedicto XVI llamó a la Santísima Virgen “Abogada y Mediadora de la gracia”. Estos dos títulos en la actualidad son objeto de numerosas discusiones en vista de la posibilidad y oportunidad de ser definidos dogmáticamente. La más notoria de esas discusiones ocurrió en 1997 cuando con ocasión del XII Congreso Mariológico de Częstochowa, celebrado de Agosto 18 al 24 de ese año, la Santa Sede pidió a ese congreso emitiera un parecer sobre la posibilidad y oportunidad de la definición de los títulos marianos de “Mediadora”, “Corredentora” y “Abogada”, para lo cual se constituyó una comisión de 11 teólogos Católicos, 3 Ortodoxos y 1 Luterano; que emitió una declaración en ago-24-1997, en la que se lee entre otras:

«Los títulos, tal como son propuestos, resultan ambiguos ya que pueden entenderse de maneras muy distintas. Por otra parte, pareció que no debía abandonarse la línea teológica seguida por el Concilio Vaticano II, el cual no quiso definir ninguno de ellos, ni utilizó en su magisterio el título de “Corredentora”; y de los títulos de “Mediadora” y “Abogada” hizo uso muy sobrio (cf. Lumen Gentium, 62).»

L’Osservatore Romano publicó la aludida “Declaración de la Comisión Teológica del Congreso Mariólogico de Częstochowa” en su edición semanal en lengua española de Jun-13-1997 Pág. 12, a la par que publicó un comentario anónimo de una página titulado “Respuesta a la solicitud de una definición de los títulos de María: Mediadora, Corredentora y Abogada”, el cual contenía tendenciosas afirmaciones respecto del uso dado en tiempos recientes de los títulos “Mediadora”, “Corredentora” y “Abogada”.

Vamos a concluir esta entrada en este punto, ya que sabemos que las primeras reacciones de los modernos sabihondos será la de que esos títulos dados por Benedicto XVI a la Santísima Virgen, no gozan de un peso doctrinal específico, ya que no los utilizó en una encíclica o en una exhortación apostólica, sino en el simple y casi despreciable contexto de una insignificante peregrinación a un santuario mariano; ó que esos títulos en boca del Papa son una vacía concesión a los sectores mas conservadores de la Iglesia, pero que lo que importa es lo que dice el Concilio, que el Concilio esto, que el Concilio aquello, el Concilio, el Concilio, el Concilio…

Fonte: Secretum Meum Mihi

O Papa em Portugal: “Iludir-se-ia quem pensasse que a missão profética de Fátima esteja concluída”.


«A linhagem do povo de Deus será conhecida […] como linhagem que o Senhor abençoou» (Is 61, 9) com uma esperança inabalável e que frutifica num amor que se sacrifica pelos outros, mas não sacrifica os outros; antes – como ouvimos na segunda leitura – «tudo desculpa, tudo acredita, tudo espera, tudo suporta» (1 Cor 13, 7). Exemplo e estímulo são os Pastorinhos, que fizeram da sua vida uma doação a Deus e uma partilha com os outros por amor de Deus. Nossa Senhora ajudou-os a abrir o coração à universalidade do amor. De modo particular, a beata Jacinta mostrava-se incansável na partilha com os pobres e no sacrifício pela conversão dos pecadores. Só com este amor de fraternidade e partilha construiremos a civilização do Amor e da Paz.

Iludir-se-ia quem pensasse que a missão profética de Fátima esteja concluída. Aqui revive aquele desígnio de Deus que interpela a humanidade desde os seus primórdios: «Onde está Abel, teu irmão? […] A voz do sangue do teu irmão clama da terra até Mim» (Gn 4, 9). O homem pôde despoletar um ciclo de morte e terror, mas não consegue interrompê-lo… Na Sagrada Escritura, é frequente aparecer Deus à procura de justos para salvar a cidade humana e o mesmo faz aqui, em Fátima, quando Nossa Senhora pergunta: «Quereis oferecer-vos a Deus para suportar todos os sofrimentos que Ele quiser enviar-vos, em acto de reparação pelos pecados com que Ele mesmo é ofendido e de súplica pela conversão dos pecadores?» (Memórias da Irmã Lúcia, I, 162).

Com a família humana pronta a sacrificar os seus laços mais sagrados no altar de mesquinhos egoísmos de nação, raça, ideologia, grupo, indivíduo, veio do Céu a nossa bendita Mãe oferecendo-Se para transplantar no coração de quantos se Lhe entregam o Amor de Deus que arde no seu. Então eram só três, cujo exemplo de vida irradiou e se multiplicou em grupos sem conta por toda a superfície da terra, nomeadamente à passagem da Virgem Peregrina, que se votaram à causa da solidariedade fraterna. Possam os sete anos que nos separam do centenário das Aparições apressar o anunciado triunfo do Coração Imaculado de Maria para glória da Santíssima Trindade.

Homilia do Papa Bento XVI em Fátima, Portugal – 13 de maio de 2010

Fonte: Fratres in Unum

quinta-feira, 13 de maio de 2010

O Papa em Portugal: o presente, a tradição e o Concílio Vaticano II.

De facto, a cultura reflecte hoje uma «tensão», que por vezes toma formas de «conflito», entre o presente e a tradição. A dinâmica da sociedade absolutiza o presente, isolando-o do património cultural do passado e sem a intenção de delinear um futuro. Mas uma tal valorização do «presente» como fonte inspiradora do sentido da vida, individual e em sociedade, confronta-se com a forte tradição cultural do Povo Português, muito marcada pela milenária influência do cristianismo, com um sentido de responsabilidade global, afirmada na aventura dos Descobrimentos e no entusiasmo missionário, partilhando o dom da fé com outros povos. O ideal cristão da universalidade e da fraternidade inspiravam esta aventura comum, embora a influência do iluminismo e do laicismo se tivesse feito sentir também. A referida tradição originou aquilo a que podemos chamar uma «sabedoria», isto é, um sentido da vida e da história, de que fazia parte um universo ético e um «ideal» a cumprir por Portugal, que sempre procurou relacionar-se com o resto do mundo.

A Igreja aparece como a grande defensora de uma sã e alta tradição, cujo rico contributo coloca ao serviço da sociedade; esta continua a respeitar e a apreciar o seu serviço ao bem comum, mas afasta-se da referida «sabedoria» que faz parte do seu património. Este «conflito» entre a tradição e o presente exprime-se na crise da verdade, pois só esta pode orientar e traçar o rumo de uma existência realizada, como indivíduo e como povo. De facto, um povo, que deixa de saber qual é a sua verdade, fica perdido nos labirintos do tempo e da história, sem valores claramente definidos, sem objectivos grandiosos claramente enunciados. Prezados amigos, há toda uma aprendizagem a fazer quanto à forma de a Igreja estar no mundo, levando a sociedade a perceber que, proclamando a verdade, é um serviço que a Igreja presta à sociedade, abrindo horizontes novos de futuro, de grandeza e dignidade. Com efeito, a Igreja «tem uma missão ao serviço da verdade para cumprir, em todo o tempo e contingência, a favor de uma sociedade à medida do ser humano, da sua dignidade, da sua vocação. […] A fidelidade à pessoa humana exige a fidelidade à verdade, a única que é garantia de liberdade (cf. Jo 8, 32) e da possibilidade dum desenvolvimento humano integral. É por isso que a Igreja a procura, anuncia incansavelmente e reconhece em todo o lado onde a mesma se apresente. Para a Igreja, esta missão ao serviço da verdade é irrenunciável» (Bento XVI, Enc. Caritas in veritate, 9). Para uma sociedade composta na sua maioria por católicos e cuja cultura foi profundamente marcada pelo cristianismo, é dramático tentar encontrar a verdade sem ser em Jesus Cristo. Para nós, cristãos, a Verdade é divina; é o «Logos» eterno, que ganhou expressão humana em Jesus Cristo, que pôde afirmar com objectividade: «Eu sou a verdade» (Jo 14, 6). A convivência da Igreja, na sua adesão firme ao carácter perene da verdade, com o respeito por outras «verdades» ou com a verdade dos outros é uma aprendizagem que a própria Igreja está a fazer. Nesse respeito dialogante, podem abrir-se novas portas para a comunicação da verdade.

[...] «A Igreja – escrevia o Papa Paulo VI – deve entrar em diálogo com o mundo em que vive. A Igreja faz-se palavra, a Igreja torna-se mensagem, a Igreja faz-se diálogo» (Enc. Ecclesiam suam, 67). De facto, o diálogo sem ambiguidades e respeitoso das partes nele envolvidas é hoje uma prioridade no mundo, à qual a Igreja não se subtrai. Disso mesmo dá testemunho a presença da Santa Sé em diversos organismos internacionais, nomeadamente no Centro Norte-Sul do Conselho da Europa instituído há 20 anos aqui em Lisboa, tendo como pedra angular o diálogo intercultural a fim de promover a cooperação entre a Europa, o Sul do Mediterrâneo e a África e construir uma cidadania mundial fundada sobre os direitos humanos e as responsabilidades dos cidadãos, independentemente da própria origem étnica e adesão política, e respeitadora das crenças religiosas. Constatada a diversidade cultural, é preciso fazer com que as pessoas não só aceitem a existência da cultura do outro, mas aspirem também a receber um enriquecimento da mesma e a dar-lhe aquilo que se possui de bem, de verdade e de beleza.

[...] Foi para «pôr o mundo moderno em contacto com as energias vivificadoras e perenes do Evangelho» (João XXIII, Const. ap. Humanae salutis, 3) que se fez o Concílio Vaticano II, no qual a Igreja, a partir de uma renovada consciência da tradição católica, assume e discerne, transfigura e transcende as críticas que estão na base das forças que caracterizaram a modernidade, ou seja, a Reforma e o Iluminismo. Assim a Igreja acolhia e recriava por si mesma, o melhor das instâncias da modernidade, por um lado, superando-as e, por outro, evitando os seus erros e becos sem saída. O evento conciliar colocou as premissas de uma autêntica renovação católica e de uma nova civilização – a «civilização do amor» – como serviço evangélico ao homem e à sociedade.

Caros amigos, a Igreja sente como sua missão prioritária, na cultura actual, manter desperta a busca da verdade e, consequentemente, de Deus; levar as pessoas a olharem para além das coisas penúltimas e porem-se à procura das últimas. Convido-vos a aprofundar o conhecimento de Deus tal como Ele Se revelou em Jesus Cristo para a nossa total realização. Fazei coisas belas, mas sobretudo tornai as vossas vidas lugares de beleza. Interceda por vós Santa Maria de Belém, venerada há séculos pelos navegadores do oceano e hoje pelos navegantes do Bem, da Verdade e da Beleza.

Discurso do Papa Bento XVI no encontro com o mundo da cultura. Lisboa, 12 de maio de 2010

Fonte: Frates in Unum

terça-feira, 11 de maio de 2010

O Papa em Portugal: “hoje nós vemos de modo realmente aterrorizador que a maior perseguição à Igreja não vem dos inimigos externos”.

Papa Bento XVI responde a jornalistas em seu vôo de Roma a Portugal.
Papa Bento XVI responde a jornalistas em seu vôo de Roma a Portugal.

Além desta grande visão do sofrimento do Papa, que podemos em suma referir a João Paulo II, são indicadas a realidade do futuro da Igreja que pouco a pouco se desenvolve e se mostra. É verdade que além do momento indicado na visão, fala-se e vê-se a necessidade de uma paixão da Igreja, que naturalmente se reflete na pessoa do Papa, mas o Papa está na Igreja e portanto são os sofrimentos da Igreja que são anunciados. O Senhor nos disse que a Igreja estará sempre em sofrimentos, de formas diferentes até o fim do mundo. O importante é que a mensagem, a resposta de Fátima, basicamente, não trata de situações particulares, mas da resposta fundamental que é a conversão permanente, penitência, oração e as virtudes cardeais, fé, esperança, caridade. Assim vemos que a resposta verdadeira e fundamental que a Igreja deve dar, que cada um de nós tem de dar nesta situação. Quanto à novidade que hoje podemos descobrir nesta mensagem é que também não vêm só de fora os ataques ao Papa e à Igreja, mas o sofrimento da Igreja vem exatamente de dentro da Igreja, do pecado que existe na Igreja. Isso também se vê sempre, mas hoje nós vemos de modo realmente aterrorizador que a maior perseguição à Igreja não vem dos inimigos externos, mas nasce do pecado na Igreja. E que a Igreja tem, pois, uma necessidade profunda de reaprender a penitência, aceitar a purificação, aprender o perdão mas também a necessidade de justiça. O perdão não substitui a justiça. Devemos aprender precisamente este essencial: a conversão, a oração, a penitência, as virtudes teologais, e aqui sejamos realistas, o mal ataca também de dentro, mas que também sempre as forças do bem estão presentes e, finalmente, o Senhor é mais forte que o mal e Nossa Senhora para nós é a garantia. A bondade de Deus é sempre a última resposta da história.

Resposta do Santo Padre, o Papa Bento XVI, aos jornalistas em seu vôo para Portugal.

Fonte: Fratres in Unum